1. Todos sabemos que el príncipe se casó con una de las hermanastras y que Cenicienta vivió un romance con la otra en un pueblo de la costa.
2. La abuela de Caperucita Roja ha decidido cerrar el Night Club que tenía montado en el bosque porque el único cliente que entraba era el Cazador.
3. La muñeca hinchable es un invento italiano de finales del siglo XIX. Su inventor fue un carpintero que se llamaba Geppetto. Su primer prototipo fue un muñeco con zapatos de algodón, cuerpo de corcho y que él mismo le llamó Pinocho.
4. El Príncipe de Blancanieves no era otra cosa que un Caballo de Troya inventado por los enanitos. Después de descubierto el siete veces siete los siete días de la semana, no querían perder esos momentos que tan plácidamente llaman al sueño.
5. El Lobo Feroz continúa huyendo del deseo insaciable de Caperucita Roja.
6. Pinocho mintió con todas sus fuerzas hasta que notó que su cuerpo se hinchaba más por unas partes que por otras. Su amiga aún recuerda aquellos gemidos de placer que casi le rompen las entrañas.
7. La Madrastra de Cenicienta siempre quiso que ella saliera al salón con sus dos hijas para atender a los clientes luciendo el corsé y la combinación que le había comprado para la ocasión, pero como ella se negó, la puso a limpiar la casa. Ese fue el comienzo del final de un gran negocio.
8. Hansel y Gretel no fueron abandonados por sus padres en el bosque, sino que tuvieron que huir a causa de los continuos abusos de su padre y el silencio de su madre.
9. Ya no quise ser nunca más Peter Pan porque me pareció un tonto eterno, y Campanilla un mosquito al que hay que echarle insecticida o estrellarlo contra la pared a golpes de revista enrollada.
10. El tercer cerdito no construyó una casa de ladrillo para protegerse del lobo, sino para poder vendérsela.
11. Cenicienta murió la misma noche en que salió corriendo del Palacio y perdió su zapatito de cristal. Al romperse el encanto y los hermosos caballos de su carruaje convertirse en ratoncitos, se dio cuenta de que realmente eran auténticas ratas de cloaca, pero ya fue demasiado tarde.
12. Peter Pan prefirió la masturbación eterna de las fantasías con Campanilla al sexo real y directo que podía tener con Wendy.
13. El patito feo fue uno de los primeros prisioneros de la cirugía estética. Primero fue un pato que, insatisfecho con su imagen, se convirtió en cisne a base de quirófano, luego quiso ser cigüeña y viajó a los EEUU. Allí envidió la belleza del colorido del pavo y volvió a pasar por la cirugía hasta ser un hermoso pavo con una gran cola de muchos colores. El día de Gracias de ese mismo año terminó metido en un horno y servido en una suculenta mesa. Esta es la verdadera historia.
14. Juan sin miedo quedaba paralizado por el terror cada vez que el párroco de su barrio le ponía la mano encima. Esta parte fue eliminada del cuento.
15. El Patito feo fue expulsado de la manada porque robaba a los demás todo lo que podía. Luego se convirtió en un cisne y todos quedaron rendidos ante su belleza pero seguía robando, aunque ahora con más sofisticación y cantidades de dinero mucho más grandes.
16. La Bella durmiente del bosque no dormía nunca, sólo esperaba, fingiendo candidez, a que pasara algún cliente para ofrecerle sus servicios.
17. El soldadito de plomo tenía miedo a ser fundido porque hacía algún tiempo que vio cómo fundían a su hermano mayor y lo convertían en las balas que luego mataron a sus padres, a su hermana, a sus abuelos, a un vecino, … …
18. La Bella siempre tuvo sueños húmedos con la Bestia, pero los perdió cuando se acabó el embrujo y quedó totalmente decepcionada.
19. El primo Lui, jefe de los monos que aparecen en El Libro de la Selva, fue el que enseñó a Mowgli a masturbarse con la mano derecha y con la izquierda. Incluso llegó a inventar el plátano anal, tan utilizado e imitado desde entonces.
20. El emperador encargó numerosos trajes a los sastres Guido y Luigi Farabutto, pero nunca los pagó él de su bolsillo, sino que uno de sus súbditos lo hizo para agradecerle favores inmobiliarios.
21. La ratita presumida no esperaba precisamente a sus pretendientes barriendo la puerta de su casa, laran, laran, larita; sino que era el señuelo para que su abuela pudiera vender cocaína y heroína en el interior de la casa. Hay otra versión del cuento que dice que la Ratita esperaba a sus clientes igual que, antiguamente, las prostitutas se exhibían en las puertas de sus casas en el Molinete de Cartagena.
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